Experiencias de un diseño sustentable
Semana del 28 de mayo al 04 de junio de 2011.
- por: Javier Del Río
Muchas veces se habla de cómo es o cómo se construye una casa eficiente o sustentable, la mayoría de las veces con extranjeros como ejemplo. En esta oportunidad se da cuenta de un caso real, una vivienda en Santiago, que corrobora los beneficios de emplear estrategias para ahorrar energía, en donde como asesor pude ayudar mínimamente, pues su dueño domina perfectamente el tema.Jaime D. es ingeniero y tiene mucha conciencia ecológica. Compró una casa de los 50 en relativo buen estado, que inicialmente era muy sombría y húmeda por exceso de vegetación, con escasa aislación térmica, vidrios simples, con un sistema de calefacción antiguo, ningún artefacto de tecnología eficiente, malos sellos contra las filtraciones de aire, fugas de agua. Todo esto se corrigió.
A través del proceso de adecuación de la casa se obtuvo mucha experiencia conceptual y, tal como lo dijo su dueño, el mejor modo de comprobarlo fue "vivir cada época del año; nos permitió conocer su comportamiento".
Hasta ahora el proceso va así con respecto a la iluminación artificial. Al principio se intentó que todas las ampolletas fueran del tipo led, pero debido a su alto costo estas no fueron implementadas. En el mercado hay dos tipos de ampolletas led, las de iluminación, que tienen un precio realmente alto y que probablemente se justifican para locales comerciales o en lugares donde se requiera crear un ambiente especial, y las que sirven como señalética o guía, y no para iluminación interior, estas son de luz fría, el precio es bajo, pero no se cumple el objetivo de iluminar bien. La iluminación con ampolletas de alta eficiencia ha respondido mejor, pero hay que acostumbrarse a que comienzan iluminando muy poco y esa penumbra va desapareciendo con los minutos. El precio es mejor.
La iluminación natural de la construcción es fantástica, bastó eliminar ciertos arbustos y ramas.
La temperatura de la casa, sin calefacción, en los días fríos de abril, fue de 17 °C en el primer piso y 19 °C en el segundo. La calefacción proporciona la temperatura requerida en alrededor de 45 minutos, y el calor se mantiene con poca pérdida. Se corrigieron ciertas filtraciones y con ello desaparecieron las típicas brisas. Las paredes no están heladas y cerca de los ventanales no se siente frío. Si la temperatura del primer piso es de 21 °C, en el segundo generalmente llega a 24 °C.
El colector solar que se añadió a la construcción original ha sido un acierto. La cuenta de gas en abril fue de 4 mil pesos. Solo se ha consumido gas para cocinar, mientras que para las duchas se ha utilizado el calor del sol. El estanque llega a 60 °C y alcanza perfectamente. El calefón ya no se enciende.
El estanque de los escusados se llena rápido y esto es debido a la poca cantidad de agua que utilizan por la eficiencia del sistema de doble descarga que se instaló. No son esos eternos ruidos de agua que uno tenía que esperar al tirar la cadena, que a su vez ha disminuido bastante el consumo. El riego se ajustó, una vez que el jardín se organizó; usa menos agua y se apoya con el riego por goteo que ha funcionado muy bien.
Tenemos tres basureros, uno para las cajas, vidrios, plásticos, otro para los desperdicios ´verdes` de la cocina y el último para el resto. La ida al reciclaje es de una vez por semana o bien cada dos semanas. Comenzamos con el compostaje, que costó un poco más ya que teníamos que tener hojas secas almacenadas y revolver el compost al menos una vez por semana. Aparecieron mosquitos y un olor que luego se controló y hoy está funcionado bien. Aún no hemos sacado compost, pero ya estamos a punto.
La casa como diseño no tiene nada especial,son su construcción y usuarios los especiales: esto es lo que importa en el fondo. Si el 25% de nosotros tuviese ese comportamiento, no estaríamos pensando en ningún tipo de centrales de energía.